¿El Festival Vallenato se vendió al turismo? El debate que alborota a los puristas
3.767 inscritos para 1.500 puestos: ¿oportunidad o mercantilización del folclor?
Todos dicen que el Festival Vallenato es el alma del género, pero ¿alguien se ha preguntado si esa alma se está vendiento al mejor postor? Cuando veo que 3.767 personas se inscriben para 1.500 puestos de logística, algo me dice que el festival se está convirtiendo más en un evento turístico que en una celebración cultural.
¿Qué está pasando realmente?
La convocatoria, liderada por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, refleja el alto interés ciudadano, pero también revela una realidad incómoda: el festival se ha convertido en un imán económico. No digo que sea malo generar empleo, pero cuando la logística supera en número a los artistas, algo anda mal.
"El festival ya no es solo para los amantes del vallenato, es para quienes quieren ganarse unos pesos" - Comentario viral
No te vayas, hay mas parranda
La realidad detrás del mito
Los puristas argumentarán que esto es progreso, que más gente involucrada significa más difusión del género. Pero yo pregunto: ¿difusión o devaluación? Cuando ves que el festival rinde homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro de América, pero la mayoría de los asistentes están más interesados en el concierto de cierre que en las competencias de acordeón, algo no cuadra.
Lo que algunos llaman profesionalización yo lo llamo mercado. El festival se ha convertido en un producto más que en una tradición. Y si no me crees, revisa las cifras: hoteles llenos, restaurantes abarrotados, pero ¿cuántos de esos turistas saben quién ganó en la categoría aficionado?
Si crees que el Festival Vallenato está en su mejor momento porque llena hoteles, entonces tu problema no es el festival; tu problema es que tú has confundido cantidad con calidad. El festival no está muriendo; está transformándose en algo que muchos de nosotros ya no reconocemos.
¿Estás de acuerdo con esta puyita?