¿Vallenato o Camuflaje? El disfraz de 'raíces' de La Banda del 5
Se pusieron la camisa de cuadros y el filtro sepia, pero ¿nos están vendiendo folclor o el mismo brincoleo de siempre?
El lobo vestido de oveja (o el brincoleo vestido de lino)
¡Ay, mi Valledupar querido! Si los juglares levantaran la cabeza y vieran la última movida de La Banda del 5, se volverían a morir, pero esta vez de un ataque de risa o de un síncope por la confusión. Resulta que Junior Saavedra y sus muchachos, los mismos que han hecho carrera saltando en las tarimas y dándole al 'vallenato de yuca' con más sintetizadores que acordeón, ahora han decidido titular su nuevo EP, nada más y nada menos, que 'Vallenato'.
¡Qué audacia! Hay que tener los pulmones bien puestos —y un equipo de marketing muy creativo— para bautizar un proyecto con el nombre del género completo, especialmente cuando tu trayectoria se ha basado en alejarse, precisamente, de lo que los viejos llaman 'vallenato'.
El engaño visual: ¿Nostalgia o fachada?
La polémica no es gratuita. La estrategia visual de este lanzamiento es de manual de psicología inversa. Nos presentan una estética de los años 50, ambientada en el viejo Valledupar, con colores tierra y poses de señores respetables. Cualquiera que vea la portada pensaría que va a escuchar una décima de Toño Salas o un son de Alejandro Durán. Pero ¡ojo!, que aquí es donde el Piquique mete su cuchara: una cosa es vestirse de lino y otra muy distinta es que el acordeón llore con la esencia del campo.
¿A quién quieren engañar? El público pensó que se venía el regreso a las raíces, la reivindicación del vallenato autóctono que tanto claman los puristas. Pero, como ellos mismos han dejado caer, la sorpresa es que... bueno, siguen siendo ellos. Es como si un restaurante de comida rápida sacara una hamburguesa llamada 'Ensalada Orgánica' solo porque la envuelven en papel verde.
La crisis de identidad de la 'Nueva Ola'
No te vayas, hay mas parranda
Lo que estamos viendo con La Banda del 5 es el síntoma de una enfermedad mayor en nuestro folclor: el miedo a no ser tomados en serio. Saben que el 'brincoleo' les da los contratos y llena las parrandas de los 'recreos', pero en el fondo de su alma musical, ansían la validación de la academia y de los grandes festivales.
Titular un álbum 'Vallenato' siendo una agrupación de música urbana-vallenata es un acto de apropiación cultural interna. Quieren adueñarse de la etiqueta para que, cuando alguien busque la palabra sagrada en Spotify, aparezcan sus canciones llenas de efectos digitales en lugar de la maestría de un acordeón bien ejecutado.
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