¿Le teme el vallenato tradicional a la 'parranda feminista' en Valledupar?
El Parrandatorio Femme Leyenda Vol. 3 sacude los cimientos machistas del centro histórico con verdades cantadas.
A los defensores del "vallenato de etiqueta y sombrero" les ha dado un frío en el pecho esta semana. Resulta que en pleno centro histórico de Valledupar, allí donde la hegemonía masculina ha dictado por décadas quién toca, quién toma y quién opina, irrumpirá el Parrandatorio Femme Leyenda Vol. 3. Una iniciativa que convoca a mujeres y disidencias a tomarse la emblemática "casa azul" para cuestionar, desde la música y el verso, las formas tradicionales de nuestra cultura. ¿Y adivinen qué? A más de un purista ya se le agrió el tinto.
La gran controversia no es que las mujeres hagan música; las mujeres siempre han sido las musas inspiradoras de las grandes canciones. El verdadero piquique surge cuando la musa decide bajarse del pedestal de la contemplación, agarrar la guacharaca, ponerse el acordeón al pecho y armar su propia parranda sin pedirle permiso a nadie. Durante años, la estructura del folclor ha relegado a la mujer al rol de la novia fiel, la madre abnegada o la traidora fría. Pero verlas organizadas, debatiendo sobre el machismo estructural del Caribe mientras suena un son o una puya, resulta intolerable para los que creen que el folclor es una cofradía de caballeros.
La realidad detrás del mito
¿De qué tienen miedo? ¿De que las mujeres demuestren que también saben de parranda, de composición y de interpretación sin necesidad de la validación masculina? El vallenato no es propiedad privada de ningún club de caballeros de Valledupar. La riqueza del género radica en su capacidad para mutar y representar a su pueblo, y las mujeres son más de la mitad de ese pueblo.
No te vayas, hay mas parranda
Intentar censurar o mirar con desdén estas iniciativas bajo el argumento de que "dañan la tradición" es una muestra de soberbia y debilidad intelectual. La tradición no se destruye por abrirle espacio a la diversidad; al contrario, se oxigena y se salva de morir por aburrimiento.
"El vallenato nació libre en los corrales y los caminos. Pretender que solo los hombres tengan la llave del baúl de los cantos es el peor error de nuestra historia cultural."
Si queremos que las nuevas generaciones sigan amando la Cultura Vallenata, debemos entender que los espacios de debate y las miradas críticas son urgentes. El Parrandatorio Femme Leyenda no viene a acabar con nada; viene a exigir el puesto que por derecho propio y por talento les corresponde a las creadoras del Caribe. Así que, mi querido compadre de la vieja guardia, tómese un analgésico y acostúmbrese, porque las mujeres llegaron para quedarse con el festival, con la parranda y con la palabra.
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